Últimamente la pelu se ha dejado las uñas largas.
Para aruñar mejor, rascarse mejor, sacar los ojos de los cuervos mejor y tocar las melodías de sus canciones favoritas en la tabla de la mesa, mejor. Quizá también lo ha hecho para rodear sus manos de puntudos soldados y rendirles un merecido tributo en el 2010.
En este año las manos serán nuestras protagonistas, como impresoras del cerebro, como elementos perfectamente diseñados para las cachetadas, como manisueltas, maniflojas, como samuráis disparando tijeras sin piedad por las cabezas rotas.
Nuestras manos, que a veces se parecen a las de nuestros ancestros, arrugaditas, popochas, flaquíiiiiiisimas, heridas y llenas de curitas siempre estarán listas para una buena manoseada (porque eso sí de bobas no tienen un pelo).
Ahora nuestras manos serán los ojos de esta nave llamada La Peluquería. Este año lleno de sorpresas ciegas, nuestras manos están listas para aplaudir, para oler, para palpar, para excitar, para mochar, para pintar y decolorar; listas para estrecharse con otras manos y otras nuevas ideas, incluso las de la tecnología como socia insoportable.
Bienvenidos a la pelu. Este es el año del Handmade, los esperamos con las manos listas y las uñas largas, siempre a medio pintar. El resto ya es mucha poesía.
Un año hecho a mano.
Mano ilustrada por Alejandra Rivas 2010